Dice un refrán: “De buenas intenciones está empedrado el camino al infierno”, y nunca más cierto como ahora. Seguramente ya te enteraste de una noticia que le dio la vuelta al mundo: una mujer de 80 años, no soportó más ver el deterioro de una de las pinturas murales de la iglesia de su devoción, por lo que decidió hacer una restauración “artística”. Por supuesto todo resultó un desastre. Esto paso en la región de Borja en Aragón, España; específicamente en el Santuario de la Misericordia de esta localidad.

La pintura titulada Ecce Homo o Cristo de Borja, pintada por Elías García Martínez, ya no será la misma desde ese día. Ahora, un grupo de restauradores, estos sí profesionales, tratan de rescatar lo que más se pueda de esta obra. Por lo pronto, el ingenio de la gente ya dio frutos y por las redes sociales ya circulan varios chistes gráficos inspirados en la obra de arte de la improvisada restauradora. Aquí algunos de ellos.





