Quien no tenga alguna manía que tire la primera piedra; sin embargo, cuando esas pequeñas aprensiones o rituales cotidianos se convierten en patológicos entonces ascienden a la categoría clínica de TOC. Aritmomanía, nosofobia, verificación obsesiva, palilalia… son algunos de los trastornos que padecen estos pacientes, un surtido variado de TOC que el francés Laurent Baffiet hace interactuar en clave cómica en esa especie de paréntesis que es la sala de espera, convertida en un catálogo de manías.
Es muy divertido ver cómo los personajes intentan sobrellevarse salvando las distancias. El hecho de que se trate de un texto con frases muy cortas requiere de los actores una gran concentración para que la obra no se ralentice o acelere más de la cuenta, objetivo cumplido por parte de todos y cada uno de ellos.
Durante casi dos horas los espectadores se reirán con los personajes, no de ellos, muchos incluso podrán descubrir que lo que piensan que es una manía sin importancia puede que no lo sea, por lo que en este sentido el espectáculo puede tener “cierto ingrediente terapéutico”. Aportando un punto de vista distinto, cada uno de los seis personajes se convierten en necesarios e imprescindibles para tener como resultado una obra en la que la risa y la ternura constituyen el perfecto abordaje de un tema tan importante como los tocs en la sociedad en la que vivimos, siendo el mensaje final positivo y optimista, guiándonos hacia el conocimiento de que muchos de este tipo de trastornos pueden vencerse.






























