A lo largo de casi dos horas Roberto Sosa recrea de manera magistral a través de 9 personajes, una vida que lo ha llevado a convertirse en un escritor comprometido sólo con la verdad en tiempos post electorales y de represión.

Una tragedia que no evade el humor para acabar con todos nuestros mitos de izquierda, de derecha, religiosos o patrióticos, en la que Martín Serrano, influyente y crítico escritor, mantiene diálogos, con sus monstruos, reales, imaginarios y recordados, al final batallas por su libertad de expresión.
Apenas unos cuantos elementos escenográficos, el uso del video, aunados a una iluminación sobria nos trasladan a un ambiente de miedo, de inseguridad, tenebroso contexto del que Martín quiere escapar.

La música, a ratos estremecedora y a ratos irónica y sarcástica es obra de Pablo Mondragón y Fernando Rivera Calderón.
Cáncer de olvido aporta de manera espléndida desde la dramaturgia hasta la actuación a la reflexión nacional, nos invita precisamente a eso, a hacernos conscientes de nuestra responsabilidad como ciudadanos a partir de tocar los botones de nuestros sentimientos respecto a la realidad que nosotros mismos hemos forjado.






























