Una señora, de nombre Joyce Coffey, fue arrestada por escuchar el Highway to hell de AC/DC. El miércoles pasado la mujer, que parecía inofensiva, se encontraba escuchando el famoso disco de la banda de hard rock australiana a todo volumen. Después de que sus vecinos se quejaron, la policía fue a pedirle “de la manera más atenta” que le bajara a la música. Pero no lo hizo.
Una hora después, llegaron a detenerla pero aún sin pasar a mayores. Cinco horas más tarde la detuvieron de nuevo, pero la dejaron en paz muy rápido.
Al día siguiente, el incauto sobrino de esta damita entró a recoger algunas cosas que había dejado en casa de Joyce. A ella le pareció que esto interrumpía su actividad de escuchar música, así que se le hizo fácil aventarle utensilios de cocina. Después de esto, la policía ya no la perdonó. Ingresó a la cárcel el viernes.































