El Palacio de los Deportes se vistió de gala para recibir la visita de uno de los máximos exponentes del rock británico: Pulp. Era la primera vez en nuestro país, luego de casi 30 años de exitosa carrera, por lo que el nerviosismo se respiraba en el ambiente. El público estaba expectante. ¿Sería mejor apagar las luces o dejarlas prendidas? ¿Se sentirían cómodos? ¿Dolería acaso?
Pero todas las dudas se disiparon cuando Jarvis Cocker y compañía arribaron al escenario, acompañados de un juego de láser impresionante y los primeros acordes de Do you remember your first time?, dando comienzo a una noche memorable.
Lo que siguió fue una sobredosis de guitarras, luces, baile y palabras en español, con las que Jarvis Cocker iba mareando a la audiencia, que finalmente se le entregó. “Daría mi vida entera por verte en ropa interior”, cantó, y la euforia se desató entre sus seguidores.
El clímax del concierto llegó con éxitos como Common People y This is Hardcore; pero eso no fue suficiente. Los gritos y aplausos los obligaron a regresar al escenario en dos ocasiones, brindándole temas clásicos a una multitud que parecía insaciable, e incluso tocando rolas que raramente tocan en vivo.
Al final, la espera valió la pena. Todos los asistentes regresaron a la fría noche de la ciudad, cansados y afónicos quizá, pero eso sí, con una sonrisa enorme tatuada en los labios.






























