Bob Dylan no había mostrado nunca aprecio por la tecnología, más bien todo lo contrario. En 2006, en una entrevista con Rolling Stone afirmó que nadie había hecho un disco decente en los últimos 20 años por las técnicas de grabación modernas y que “Los CDs son pequeños. No tienen carácter.”
Entonces que Dylan vaya a usar una app de iPhone de geolocalización para promover su más reciente álbum Tempest, parece carecer de todo sentido. La aplicación se llama The Sound Graffiti, puede descargarse desde listentobobdylan.com y permite a los fanáticos descargar canciones de manera gratuita cuando visitan lugares específicos.
Estos se eligieron por estar vinculados con el sello disquero, o bien porque le son relevantes al músico. Por ejemplo: 3012 West Cary St. en Richmond es una tienda de discos Plan 9 Records al igual que el número 2000 de la 4° Av en South Minneapolis, hogar de Electric Fetus. Otros lugares son el primer escenario en el que Dylan dejó su guitarra clásica por una eléctrica y se separó de la escena folk.
A pesar de su manifestada aversión por ciertas tecnologías, este no es el primer registro de Dylan abrazando nuevos medios. En 2007 lanzó una app de Facebook para promover Dylan’s Greatest Songs, pero esta vez con el cambio de los tiempos prefirió una en móvil.































