Este sábado es el cumpleaños 44 de Marcus Siepen, guitarrista de Blind Guardian. Aprovecho: Blind Guardian es de mis bandas favoritas de todos los tiempos. Voy a ser muy conciso, porque tengo poquito espacio. Es metal, pero no como están pensando. Y es progre, pero no como están pensando. Y es rock, pero no como están pensando. Mejor: es música de originalidad, complejidad y calidad realmente raras. Es metal cálido y conmovedor, como un cuento bien contado.
Sacaron su primer disco en forma en el ’88, el Batallions of Fear, y era apenas una semillita rústica de lo que estaba por venir. A lo largo de los últimos 24 años, y con sus siguientes ocho álbumes, han sofisticado su trabajo de tal manera que son irreconocibles con respecto a ese principio. Han pasado de una rasposa banda de heavy metal ochentero, a una especie de orquesta de cuatro músicos, todos perfectamente adiestrados. La voz de Hansi Kursch es única: puede ser áspera y heavy, o templada y dulce, o asombrosamente aguda, íntima o intimidante, enigmática, ominosa. Es, insisto, como un contador de cuentos, que se transforma en sus personajes camaleónicamente. El ensamble de las guitarras es impecablemente orgánico: Siepen va pavimentando el camino, poniendo un piso sólido sobre el cual levantar el resto; Olbrich levanta encima su edificio de melodías cuidadísimas, memorables – no busca lucirse solamente, como suelen hacer los guitarristas metaleros: hace lo que tiene que hacer, cuando, donde y como tiene que hacerlo. Resulta un sonido lleno, sólido como un bloque, pero con acabados finísimos en la superficie. Catedral barroca.
Recomiendo este caminito de nueve canciones, una por disco, para apreciar su paciente proceso de expansión y perfeccionamiento (y no se desanimen si las primeras no le hacen justicia a mi entusiasta descripción): Majesty (1988), Banished From Sanctuary (1989), Lost in the Twilight Hall (1990), Time What is Time (1992), And the Story Ends (1995), When Sorrow Sang (1998), Wait for an Answer (2002), Lionheart (2006) y Ride into Obsession (2010).
Y feliz cumpleaños a Marcus Siepen.





























