No es extraño ver a Brad Pitt en el Festival de Cine de Cannes, lo que sí resulta extraño es que ayer, en la premier de la cinta Killing Them Softly, apareció sin su pareja Angelina Jolie.
Se había convertido en una especie de tradición verlos desfilar año tras año por la alfombra roja y, por supuesto, convertirse en la delicia de los paparazzi y, claro, en la nota central de los noticiarios y periódicos franceses.
Pero este año Angelina se convirtió en la mujer más mencionada en Cannes, pues todo el mundo se hizo la misma pregunta: ¿Dónde está?

Por la mañana, y luego de la proyección de prensa, el equipo de la producción estadunidense ofreció una conferencia de prensa, en la que por supuesto se le cuestionó a Brad sobre su relación con la protagonista de Tomb Rider.
“Ella no está aquí porque está preparando una película”, respondió el actor, quien lució relajado y feliz.
Brad, quien hace un año presentó El árbol de la vida, de Terrence Malick, también habló de la boda que planea con Jolie.
“No tenemos ninguna fecha fijada, todo (la fecha) es sólo un rumor”, agregó el estadunidense, quien aseguró que se muere de ganas por volver a filmar al lado de su mujer. “Nos encantaría, pero no hay planes.”

Ambos se conocieron durante el rodaje de Sr. y Sra. Smith, en 2005, cuando él todavía estaba casado con Jennifer Aniston, relación que finiquitó para luego anunciar, en 2006, que salía con Jolie.
Desde entonces "Brangelina", como se les conoce, es la pareja del momento, mientras cuidan y educan a Maddox, Pax, Zahara, Shiloh y los gemelos Knox y Vivienne.
Este martes 22 de mayo, durante la conferencia, Brad, quien lució su melena rubia y despeinada, defendió profusamente el filme Killing Them Softly, del neozelandés Andrew Dominik y la violencia que la misma retrata.
“No sé si se puede rodar la violencia de una forma romántica, pero hay que hacerlo.

“Sería peor para mí dar vida a un personaje racista, me perturbaría más que el de un asesino a sueldo”, describió sobre su papel en el filme que narra un ajuste de cuentas en el mundo de la mafia.
La cinta, que compite por la Palma de Oro junto con otras 21, se ubica en la fase final de la campaña electoral que permitió a Barack Obama convertirse en Presidente de Estados Unidos.
Esa coyuntura le permitió a Pitt mencionar que le gustaría entrar a la política, pero “solamente a través del cine”.
“Me encantaría hacer un documental sobre los partidos republicanos y demócratas, para entender cómo se convierten en lo que se convierten y cómo acaban por hacer cosas que están en contra de su propio interés”, explicó.

También negó que el filme —que también coproduce— tenga alguna intención contra Obama.
“Interpretamos a personas con opiniones muy específicas. Obviamente vivimos en un país en una época de gran división, y por eso me interesan esos otros argumentos que no son los míos.
“Soy más de izquierda y quiero comprender mi propia tendencia, así que no me opongo a que mis personajes tengan un punto de vista distinto al mío”, afirmó.
En su turno al micrófono en una atiborrada sala de prensa, Dominik (también guionista y director de El asesinato de Jesse James por el cobarde Robert Ford) habló del tratado que hace de la violencia en su película.}

“No entiendo el problema que hay con la violencia en estos momentos. El filme explica cómo sobrevivir en un mundo lleno de competencia.
Finalmente, Pitt aseguró que Estados Unidos no es un país “sino un negocio”, una frase que cierra la película.
“En Estados Unidos siempre estás sólo.”
El filme Killing Them Softly contó con un presupuesto aproximado de 18 millones de dólares y es coprotagonizado por Ray Liotta y James Gandolfini.





























