A pesar de que la economía del país no está en las mejores condiciones desde hace ya algunos años, y esto no es un secreto para nadie, los mexicanos están cada vez más interesados en adquirir obras de arte por medio de subastas. Así es, por paradójico que parezca, este mercado creció (para aquellos que gustan de las cifras) 15% este año. Así, ¿quién dijo crisis?
Como una muestra de esto, la próxima semana la Casa de Subastas Morton, en su cede de la norteña ciudad de Monterrey (en donde vive el 25% de los compradores potenciales a nivel nacional), subastará una pintura del mexicano Diego Rivera, titulada La Virgen de la Cabeza, hecha en 1908 mientras se encontraba en España. El remate está anunciado, por la friolera cantidad de ¡3.5 millones de pesos! Una ganga, ¿no creen?
Otra muestra de esto, y sin afán de hacer comercial, es que la ya mencionada Casa Morton, también subastará obras de los pintores mexicanos Ricardo Martínez, Fernando García Ponce, José Castro Leñero, Perla Krauze, Gustavo Aceves y otros artistas y de los extranjeros Andy Warhol, Joan Miró, Toby Smith, Flora Fong, Aldo Soler y Carlos Luna, expresó el directivo.
Quizá una explicación a este auge sea la necesidad de las personas a forjar un patrimonio y, por lo que se sabe hasta ahora, el arte tiende a aumentar su valor cuando se conserva en buen estado, así que, una pieza que hoy cuesta cierta cantidad, en uno años duplicará su valor; o al menos es lo que las tendencias señalarían. Así ya no suena tan descabellado, ¿verdad?






























